CONGRESO INTERNACIONAL INTERDISCIPLINARIO DE FILOSOFÍA
CREENCIAS
Su sentido y vigencia en el Siglo XXI
Córdoba, Argentina, noviembre de 2009.
Córdoba, Argentina, noviembre de 2009.
Dios salve a los que creen, si es que existe(n)
-Salvar la fe, para que nos salve. Creer en la justicia para crear el derecho. Desvictimizar-
Osvaldo R. Burgos
“El ochenta y nueve por ciento de los estadounidenses contestan regularmente a los encuestadores de Gallup que Jesús los ama a cada uno de ellos de una manera personal e individual. Eso es algo que siempre me llena de pavor y no le veo la menor ironía.”
Harold Bloom.
ABSTRACT
En la relatividad compleja, los todos son limitados. Sin embargo, la creencia, para seguir siendo tal, no puede particularizarse; debe reconocer sus límites sin perder su vocación de universalidad. El hombre (aquel que cree y es creado) solo existe en plural, su existencia es siempre coexistencia.
La creencia es salvífica en cuanto permanece como real en el orden de lo posible; su realización, su inscripción en el orden del acontecimiento, la niega. En su condición de posibilidad, la creencia nos aleja del totalitarismo y de la disgregación.
Las sociedades de este tiempo complejo solo escapan al orden de lo milagroso en cuanto se inscriben en la huella de una intuición compartida: la noción de lo justo que las precede y justifica. En ellas, el Derecho no es la Justicia pero para obtener respeto de quienes deben cumplirlo, ha de manifestarla siempre –en aquellos modos que son un todo en su mismidad- en un como sí creíble.
La ad-venida de un tiempo futuro digno de fe, requiere la evitación del dolor en una conversación plural que no excluya voces. Lo primero que pierden las víctimas es la voz y el desafío para el derecho de este tiempo es, justamente, la urgencia de la desvictimización.
Y, claro está, una sociedad de víctimas (una sociedad sin voces, sin fe) no es habitable.

